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EL MUNDO CATALUÑA
Viernes, 19 d'octubre de 2001
La asociación de escritores en catalán aprueba la destitución de su secretario
La mayoría de socios deciden apoyar la Junta Directiva y prescindir de Andreu Sotorra
El autor atribuye su relevo a "una mano muy inteligente"
Anna Murillo
Barcelona
Le dieron la razón a la junta directiva de la Associació d'Escriptors en Llengua Catalana (AELC) y se la quitaron a su secretario, Andreu Sotorra.
La asamblea de la entidad ratificó ayer la decisión de la junta de la AELC de destituir a su secretario, Andreu Sotorra. La actuación de la junta, presidida por el valenciano Jaume Pérez Montaner, recibió 86 votos a facor y tan sólo 13 autores se pronunciaron en contra y compartieron las tesis de Andreu Sotorra.
Según Jaume Pérez Montaner, el debate fue "tenso" durante la asamblea donde la junta presentó pruebas documentales que demuestran las acusaciones de "abuso de poer" y "acoso moral" que han lanzado contra Andreu Sotorra.
El voto fue prácticamente unánime. La Associació d'Escriptors en Llengua Catalana (AELC) decidió ratificar ayer la destitución de su secretario, Andreu Sotorra, quien había sido relevado de su cargo el 29 de septiembre.
La asamblea había sido convocada para que la Junta Directiva diera explicaciones sobre el cese de Sotorra y para que los socios decidieran sobre la oportunidad de esta actuación. Un total de 86 personas la encontraron correcta, siete se abstuvieron y 13 se posicionaron a favor del secretario.
En total, votaron 106 socios de los 845 que componen la entidad, entre autores de Valencia, Cataluña y Baleares.
El resultado final se hizo esperar. La discusión fue larga y transcurrió en un ambiente "de tensión", explicó a su fin el presidente de la AELC, Jaume Pérez Montaner.
La Junta Directiva quería exponer las razones de la destitución y el secretario quería defenderse de las acusaciones. Las intervenciones se convirtieron en un cruce de reproches.
El presidente de la AELC recriminó a Sotorra "su abuso de poder", el "haber acosado moralmente a dos empleados" y el "haber tomado decisiones que no le correspondían". Otro punto que Jaume Pérez Montaner criticó fue que el secretario "se había atribuido sueldos muy altos. Incluso había cobrado extra por realizar actividades que estaban implícitas en su cargo".
Andreu Sotorra se presentó ante los socios con una dura réplica. Recordó que durante sus tres años de gestión había "modernizado la asociación" y atribuyó su despido a la "tradicionalidad" de la entidad, a la que resulta "difícil aceptar los cambios y la renovación".
Para Sotorra, las acusaciones que le han imputado responden "a una mano muy inteligente que ha montado esto muy bien".
El secretario se sintió ayer "aliviado" tras conocer la decisión de los socios, porque estaba soportando "demasiada presión". Por su parte, Jaume Pérez Montaner subrayó que la Junta Directiva había recibido "un apoyo muy grande" y que sentía "muy respaldada". Con la "credibilidad" de su parte.
El adiós de Andreu Sotorra irá seguido de otros dos. El tesorero de la entidad, Pau Joan Hernàndez, y uno de sus vocales, Albert Calls, han renunciado a su cargo a raíz de la destitución de Sotorra. La próxima asamblea que celebre la AELC decidirà quién será su sucesor.
Maltrato
No escatimó palabras. El escritor Emili Teixidor cargó ayer contra la AELC y su funcionamiento. Teixidor aseguró que esta asociación "sólo sirve para hacer viajes y mover la cola" además de "hacer seguidismo de la política cultural de la Generalitat".
El escritor expresó "todo" su apoyo a Andreu Sotorra, cesado por la Junta Directiva de la asociación alegando abuso de poder. Teixidor se mostró sorprendido por la destitución de Sotorra "ya que parece ser que era alguien que impulsaba iniciativas" en la entidad. Por ello, al escritor le "parece raro que lo echen", informa Europa Press.
El autor admitió sentirse "alejado" de la asociación de escritores, de la que dijo que "tiene poca virtualidad". Teixidor reconoció que "muchas veces no les pagué" y que "siempre les he tratado mal para ver si empezaban a hacer cosas".
Para el escritor, la AELC "debería ser un sindicato de escritores" e insistió en que desde dicha entidad se hace "seguidismo" de la Generalitat. "¿Cuántos miembros de la AELC han tenido después cargos en la Generalitat?", concluyó.
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